“La Vendimia y La Pisa” – fiesta de la vendimia de Ica

En Ica se está viviendo la tradicional fiesta de la vendimia, la campiña se inunda del aroma del orujo luego de la pisa de la uva, los lugareños y los turistas nacionales y extranjeros vienen visitando afanosamente las diferentes bodegas de la campiña iqueña, participando de la tradicional pisa. Acá les dejamos lo que el profesor Juan Donayre Vizarreta, tradicionalista iqueño escribió sobre “La vendimia y la pisa”, actividades propias del campo que aún hoy en día siguen en vigencia con pocas variantes:

A mediados de febrero o en los primeros días de marzo, comienza la vendimia, llenando los lagares de uva madura, fresca y jugosa. Bajo las galeras los cortadores llenan las canastas de apetitosa quebranta, mientras el cargador arrea los jumentos provistos de angarillas para cargar las canastas rebosando de uva.

Cuando el lagar está lleno hasta el tope vienen los campesinos que con su vigorosa planta para chancar los racimos frágiles, cuyos granos revientan en sabroso caldo que se precipita en borbollones para llenar la puntaya (27). Esta es la faena tradicional de la pisa que, como la poda, también tenían sus cantares, sus fiestas y sus jaranas todo lo cual a desaparecido ya, quedando solo un vago recuerdo que los viejos evocan con tristeza.

La pisa se caracteriza, porque hay algunos invitados a tomar el chinguerito, que lo preparan con el caldo de la uva que trillan con pisco, canela y limón. Los pisadores reclaman también su trago y mientras van trillando al compas de un tambor, dirigidos por el capitán y sobados por el verdugo, cantan estos cuartetos con gran agitación:

Arriba Galagarza
Oh, oh, oh, oh
Ah, ah, ah, ah
Arriba Galagarza.

Como quieres que trabaje
patroncito querido
si hasta este instante
nada he bebido

Todos estamos contentos
listos para pisar
pero tengan presente
que debemos chupar

Si quieren que nosotros
no hagamos querella
sean  menos duros
y pásennos la botella

Arriba Galagarza
Oh, oh, oh, oh
Ah, ah, ah, ah
Arriba Galagarza.

Y siguen cantando con gran empuje, hasta dejar el orujo sin granos. Después tienen que parruelear, es decir, cargar las botijas en el “burro”, mientras el tetero las llena y el arrancador forma la ruma.

Al día siguiente de la pisa, después de haber sacado el mosto, levantan el “agua pie” osea el orujo que han dejado remojando, este orujo es llevado a la prensa para sacarle la última gota de jugo y enseguida lo botan o es llevado al corral para que lo coman los animales.

Ocho días después, el mosto a fermentado lo suficiente y la ruma está que provoca, entonces los “mosquitos” (28) se congregan en la bodega para catear la cachina, por medio del legendario “caballito” (un carrizo de 2 palmos de longitud aproximadamente) y las panzudas botijas son destripadas sin piedad por la sed borás de los cachineros que no se cansan de correr caballo.

  • (27) Puntaya .- lugar donde cae el jugo de la uva chancada
  • (28) Mosquitos .- Bebedores empedernidos que se acercan a las botijas a beber cachina
  • (29) Correr Caballo .- Beber cachina directamente de la botija mediante el uso de un largo carrizo.

Donayre Vizarreta Juan, Campiña iqueña – Aspectos Folckloricos, 3ra edición, Lima – Ica – Perú 1987

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